Una alianza entre universidad, escuelas y comunidades para que la robótica educativa transforme desde el aula hasta la realidad local.
Cuando la robótica educativa une a docentes en formación, estudiantes y comunidades en torno a desafíos reales, florece una pedagogía colaborativa e interdisciplinar que transforma el aprendizaje en experiencia con sentido.”.

En 2024, dimos un paso importante en nuestro camino por acercar la robótica educativa y el pensamiento computacional a escuelas de distintas comunas gracias a una potente alianza con la Universidad Central (UCEN). Esta experiencia fue posible gracias al trabajo del equipo de ERYPC, cofundadores Javiera Brevis y Cristian Zamorano.
Javiera expresó: mi socio Cristian Zamorano, quien como coordinador de práctica de Pedagogía en Educación Básica, desarrolló junto a nosotros una versión de nuestro taller de robótica dirigida especialmente a futuros docentes fue el gran impulsor de esta iniciativa de vinculación con el medio.
Una alianza con sentido
Este fue el tercer año de colaboración con la UCEN, y el segundo en que realizamos una interescolar de robótica educativa. Pero esta vez hubo un hito que marcó la diferencia: gracias al respaldo del Departamento de Vinculación con el Medio de la UCEN, se financiaron kits de robótica para equipar un laboratorio dentro de la universidad. Estos kits fueron usados por los docentes en formación tanto en sus clases como en sus centros de práctica, llevando la experiencia directamente a las comunidades escolares.
De la universidad a la comunidad escolar
La propuesta fue clara: preparar a estudiantes de pedagogía para que pudieran llevar un taller de robótica educativa a sus centros de práctica. Así, cada establecimiento que recibía a un docente en formación, podía acceder a esta innovadora experiencia como parte de su vinculación universitaria.
Este enfoque permitió que colegios de diversas comunas se prepararan para participar en la interescolar, y al mismo tiempo que los futuros docentes ganaran experiencia real enseñando robótica con sentido pedagógico y territorial.
Una interescolar con desafíos reales
La interescolar 2024, realizada en la sede UCEN de Santiago (edificio VK1), reunió a equipos escolares que enfrentaron dos grandes desafíos:
Investigar in situ y, con ayuda de herramientas de IA, diseñar un robot con fuente de energía sostenible capaz de enfrentar un problema concreto de su comuna.
Resolver problemas en 2 tapetes de competencia inspirados en eventos reales del país, como inundaciones y desastres ambientales ocurridos ese mismo año.
Estamos súper contentos. Participaron 7 colegios y los equipos se la jugaron con todo. El desarrollo del desafío fue buenísimo, armaron y programaron en el acto, y se notó el trabajo previo. Nos deja muy felices y con todas las ganas de que en 2025 se sumen aún más comunidades escolares.”
—Cristian Zamorano, Director Investigación y co-fundador ERYPC CL

Estoy super agradecida por la oportunidad de seguir participando en este proyecto, ahora ya como docente. Comencé guiando a mi primer equipo cuando aún era estudiante en práctica, y hoy puedo ver cómo la robótica se ha transformado en una herramienta poderosa para motivar a mis estudiantes. Integrar nuevas tecnologías en el aula es fundamental: los prepara para un mundo cambiante y les entrega herramientas reales para ser ciudadanos del futuro.”
— Tiare Antivil, profesora de Matemáticas Colegio Patricio Mekis y ex-docente en formación participante del taller ERYPC.


Diversidad y sorpresa
Aunque los desafíos estaban pensados para estudiantes entre 7º básico y 3º medio, una de las grandes sorpresas fue el equipo de niñas del Colegio Mater Purissima, quienes, desde 3º y 4º básico, armaron su propio robot y se enfrentaron con entusiasmo al reto, demostrando que la robótica es para todos y todas.
Una experiencia formativa para todos los niveles
Participaron tanto equipos novatos como otros más experimentados, y también docentes que venían de nuestras capacitaciones en robótica educativa, organizadas en conjunto con Pedagogía en Matemáticas de la UCEN. Estas jornadas incluyeron clases sobre el desarrollo de las inteligencias artificiales y estrategias para integrar la robótica en el aula.
¿Qué nos dejó esta experiencia?
Y lo más importante: una enorme motivación para repetir y mejorar esta experiencia en los próximos años.
La certeza de que la robótica educativa es una herramienta transformadora cuando se conecta con el territorio y se pone al servicio de las comunidades escolares.
La convicción de que podemos seguir ampliando el acceso a estas experiencias gracias a alianzas colaborativas entre universidades, colegios y proyectos educativos como el nuestro.
¿Te gustaría llevar esta experiencia a tu comunidad educativa?
Contáctanos y sumemos más colegios a esta red de robótica con sentido territorial.
